Castilla la Mancha:
Castilla-La Mancha se extiende sobre una superficie de cerca de 8.000 Km2, que se distribuyen entre cinco provincias: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Su situación, en el corazón de la península Ibérica, le permite lindar con diversas Comuniades Autónomas españolas: Castillas y León, Madrid y Aragón, al norte; Andalucía, al sur; Comunidad Valenciana y Murcia, al este, y Extremadura al oeste. Su intensa historia mediaval, jalonada de acontencimientos y rivalidades, ha dejado una huella indeleble en estas tierras: castillos y fortalezas, palacios, catedrales, iglesias... Don Miguel de Cervantes la eligió para desarollar en ellas su inmortal "Quijote". Hoy, tanto el turismo convencional como el aventurero tienen en esta comunidad cobijo y extraordinarias posibilidades de desfrute.
Cuenca:
La ciudad está suspendida sobre unas gargantas en una estrecha altiplanicie rocosa. El Casco Antiguo, aislado de la ciudad nueva, conserva su aspecto medieval, con callejas estrechas y pendientes flanqueadas por casas adornadas con blansones. Al llegar a la ciudad, se contemplan sus impresionantes Casas Colgantes (s. XVI), que albergan el Museo de Arte Abstracto. En la ciudad vieja, se ubica la Plaza Mayor y la catedral, una de las primeras iglesias gótica edificadas en España. En el espolón rocoso se levantan las torres y el torreón de la antigua Alcazaba, en tiempos palacio de la Inquisición. DEsde la ronda del Júcar, preciosa vista de las gargantas.
Otros puntos de interés:
Atención especial merece la Serranía de Cuenca, con dos itinerarios: uno por la Ciudad Encantada (originalísimo fenómeno geológico, de inexcutable visita), el otro, por los Callejones de las Majadas, pasando por el nacimiento del río Cuervo (nace en Vega del Codorno).